Nutrientes básicos

¿Qué son?
Los micronutrientes básicos son micronutrientes imprescindibles para:

  • la formación y transformación de todas las moléculas que constituyen las células.
  • la correcta expresión genética.
  • la producción de todas las proteínas del cuerpo.
  • la producción de la energía celular y del organismo.
  • el correcto funcionamiento celular.
  • la detoxificación, reparación y regeneración de los tejidos.

Los micronutrientes básicos son la “materia prima” que necesita cada célula del organismo para la correcta expresión de sus genes y la correcta fabricación de las proteínas que produce.

Los micronutrientes básicos trabajan en conjunto (“equipo”), se necesitan entre ellos y cuando uno es deficiente de forma persistente se altera la expresión genética y la producción de energía y proteínas celulares. Los micronutrientes básicos considero que son:

  • Vitaminas clásicas: retinol, vit. D3, alfatocoferol, vit. K1 y K2, vit. C y grupo B (B1, B2, B3, B5, B6, biotina, folatos y B12).
  • Formas activas de las vitaminas: calcidiol (25(OH)D), piridoxal-5-fosfato (B6), dibencozida (B12), metilcobalamina (B12), L-metilfolafo (folatos o B9)…
  • Minerales esenciales: calcio, magnesio, potasio, fósforo, sodio, cloro, azufre, hierro, zinc, cobre, selenio, cromo, manganeso, molibdeno, yodo, flúor, boro y silicio.
  • Colina. Inositol.
  • Ubiquinona (coenzima Q10).
  • Ácido R-lipoico (ácido alfa lipoico).
  • Ácidos grasos omega 6 esenciales: LA (ácido linoleico o C18:2 ω-6).
  • Ácidos grasos omega 3 esenciales: ALA (ácido alfa linolénico o C18:3 ω-3).
  • Otros ácidos grasos omega 6: GLA (ácido gama linolénico o C18:3 ω-6), DGLA (ácido dihomogamma linolénico o C20:3 ω-6) y AA (ácido araquidónico o C20:4 ω-6).
  • Otros ácidos grasos omega 3: ETA (ácido eicosatetraenoico C20:4 ω-3), EPA (ácido eicosapentaenoico o C20:5 ω-3) y DHA (ácido docosahexaenoico C22:6 ω-3).
  • Aminoácidos esenciales: leucina, valina, isoleucina, lisina, fenilalanina, treonina, metionina y triptófano.
  • Aminoácidos semiesenciales: histidina, tirosina, cisteína, arginina, glutamina, glicina y prolina.

Los micronutrientes llamados nutrientes esenciales.

Son los necesarios para mantener la vida, el crecimiento y la reparación de los tejidos, que deben obtenerse de los alimentos ya que el organismo no puede sintetizarlos. Son las vitaminas clásicas, los minerales esenciales, la colina, los ácidos grasos esenciales LA y ALA, y los aminoácidos esenciales. Sin embargo, muchos de estos nutrientes esenciales deben convertirse en el organismo en sus formas activas para poder realizar su función.

Por tanto, los micronutrientes básicos para la célula no son solo los considerados esenciales.

También considero que son esenciales o básicos las formas activas que no se sintetizan suficientemente a partir de los nutrientes esenciales clásicos debido a factores comunes como la edad, unas alteraciones genéticas frecuentes, los factores de riesgo, las patologías crónicas, los fármacos… Es el caso de las formas activas de las vitaminas: calcidiol, L-metilfolato, piridoxal-5-fosfato, dibencozida, metilcobalamina…; de la coenzima Q10 y del ácido R-lipoico; de los ácidos grasos: ETA, EPA, DHA, GLA y DGLA, y de los aminoácidos: histidina, cisteína, tirosina, arginina y glicina.

Así por ejemplo, es muy elevado el porcentaje de personas con una alteración genética que dificulta la conversión de los folatos (B9) de los alimentos y del ácido fólico (folato sintético) de los alimentos enriquecidos y complementos en la forma que actúa, el L-metilfolato. Y es elevado el porcentaje de personas con alteraciones genéticas que inhiben la actividad de enzimas encargadas de convertir los ácidos grasos esenciales LA y ALA en ácidos grasos omegas activos (GLA, DGLA, EPA…), como ocurre frecuentemente con la enzima D-6-D.

También es frecuente en personas con factores de riesgo una síntesis insuficiente de coenzima Q10 y ácido R-lipoico, así como, niveles bajos, altos o desequilibrados en tejidos de las formas más activas de los ácidos grasos omega: DGLA, AA, ALA, EPA y DHA, y niveles insuficientes de aminoácidos como: histidina, cisteína, tirosina, arginina y glicina.

Los micronutrientes básicos trabajan en “equipo”.

Interactúan entre ellos. Si el nivel de un micronutriente básico es demasiado bajo o alto de forma persistente, los demás nutrientes se afectan, el “equipo” no puede realizar su función y se altera: la expresión genética, la fabricación de las proteínas adecuadas, la producción de energía celular, la capacidad antioxidante y antiinflamatoria del organismo…, manifestándose y persistiendo las patologías crónicas.

Los micronutrientes básicos deberían verse como un conjunto y no de forma aislada, tanto en su investigación como en su aplicación preventiva y terapéutica. Y lo importante es saber que son un “equipo” indispensable para la correcta expresión genética de cada célula del organismo, siendo imprescindibles la coenzima Q10 y el R-lipoico para el correcto funcionamiento de las mitocondrias (“motores” de las células que suministran la energía que necesitan) y para que los demás micronutrientes básicos puedan actuar adecuadamente.

Las personas con enfermedades crónicas presentan un desequilibrio de micronutrientes básicos en sus tejidos.

Este desequilibrio siempre debería corregirse, intentando lograr unos niveles óptimos de cada uno de los micronutrientes básicos para lograr un equilibrio nutricional, que es imprescindible para ayudar a mejorar:

  • la expresión genética y la fabricación de proteínas.
  • la producción de energía celular.
  • el exceso de oxidación-inflamación en los tejidos.
  • el sistema inmunitario.

Los micronutrientes básicos forman el “equipo” indispensable de nutrientes necesario para reducir el exceso de inflamación-oxidación y mejorar la detoxificación, reparación y regeneración de los tejidos afectados, en las personas con enfermedades persistentes. Lo que no es posible conseguir mediante fármacos ni demás tratamientos médicos.

El aporte adecuado de los micronutrientes básicos mejora la acción terapéutica de cualquier tratamiento médico aplicado: fármacos, cirugía, rehabilitación, quiropráctica, psicoterapia, meditación, acupuntura…

Las personas con enfermedades crónicas precisan siempre del aporte de los alimentos y micronutrientes básicos en los tipos, las cantidades y las proporciones adecuadas.