Por qué necesitamos eliminar los tóxicos.

Estamos rodeados por los tóxicos. o sustancias químicas que nos pueden dañar al entrar en contacto con nosotros en las cantidades que encontramos habitualmente en nuestro entorno. Se consideran sustancias tóxicas las que pueden acumular toxinas en el cuerpo y dañar por sí solas, pero también aquellas que pueden dañar al unirse a otras con las que contactamos normalmente.

Las consecuencias de esta toxicidad constante son graves, aunque no se le dé mucha importancia. Los tóxicos son estimulantes de la oxidación e inflamación, y una de las principales causas del descontrol oxidativo e inflamatorio asociado a los trastornos y enfermedades crónicas comunes y muchas epidémicas, como diabetes, coronariopatía, demencia, enfermedad autoinmune, cáncer,.., de la población occidental.

El sistema de desintoxicación del cuerpo.

Los nutrientes pasan del intestino a la sangre y de ésta al espacio extracelular — El oxígeno pasa de los pulmones a la sangre — Las células incorporan los micronutrientes y el oxígeno del medio extracelular a su interior — Las células los transforman para poder utilizarlos, generando desechos o residuos tóxicos, que son recogidos por los vasos sanguíneos y linfáticos, para llevarlos al órgano depurador que es el hígado — En el hígado se realizan unas reacciones de detoxificación para desactivar estas sustancias tóxicas y que puedan ser eliminadas por las vías biliares, el riñón, la piel y los pulmones. Lo mismo ocurre con las moléculas tóxicas extrañas al organismo que penetran desde el exterior o que se producen en su interior.

La capacidad de detoxificación del cuerpo o la efectividad de los mecanismos de detoxificación, depende especialmente de: unos genes específicos, sus propias moléculas antioxidantes y los niveles en tejidos de los micronutrientes básicos.

El grado de toxicidad de una persona dependerá de: la cantidad de moléculas tóxicas que reciba y produzca su cuerpo y la capacidad detoxificante, antioxidante y antiinflamatoria de su organismo.


Cómo reducir los tóxicos del cuerpo.

Para reducirlos son imprescindibles dos acciones:

  • Disminuir la exposición a tóxicos y disminuir la producción de desechos y moléculas tóxicas en el organismo.
  • Mejorar la capacidad detoxificante, antioxidante y antiinflamatoria del organismo, aportando sus micronutrientes básicos en equilibrio, incrementando así los antioxidantes endógenos como el glutatión y mejorando la expresión de los genes responsables de la detoxificación.

Normas básicas para reducir la exposición a tóxicos:

No consuma tóxicos: Tabaco / Alcohol, excepto vino o cerveza moderadamente en ocasiones / Drogas / Fármacos, excepto cuando sean necesarios.

Evite al máximo posible el consumo de alimentos en los que se han producido moléculas tóxicas:

  • Alimentos procesados, precocinados, envasados e industrializados.
  • Alimentos cocinados a temperaturas altas.
  • Alimentos oscurecidos por el calor de la cocción.
  • Alimentos recalentados.

Evite el consumo de alimentos que contienen contaminantes:

  • Alimentos con grasa no ecológicos: lácteos enteros y postres lácteos, huevos enteros y yemas, embutidos, carnes con grasa visible y piel…
  • Pescado contaminado: pez espada (emperador), atún fresco, atún en lata, salmonete, caballa gigante, tiburón y sus variedades, salmón, anguila, arenque, lucio, panga y perca.
  • Alimentos industrializados en recipientes de plástico o en latas.
  • Cápsulas de café con aluminio, no ecológicas.
  • Agua y bebidas en botellas de plástico.
  • Comidas precocinadas.
  • Alimentos cocinados en ollas y sartenes de teflón, acero inoxidable, hierro fundido o aluminio.
  • Comidas cocinadas o calentadas en microondas con recipientes de plástico.
  • Alimentos envueltos en papel de aluminio.

Evite la cocción siempre que pueda y tolere bien el alimento. Cocine legumbres, pseudocereales y cereales, pero los demás alimentos tómelos preferiblemente crudos o, si no los tolera bien, poco hechos, incluidas verduras, carnes y pescados: verduras 8-10 minutos al vapor, tartars, sashimi, marinados, carpaccio… Si debe cocinar, utilice: vapor, baño maría, plancha o cocidos lentos a baja temperatura.

Tome muchos alimentos frescos y crudos diariamente: verduras, hortalizas, frutas, frutas del bosque, brotes verdes germinados, frutos secos – semillas de chía….

Compre alimentos de temporada, autóctonos. Intente que sean de fuente conocida y fiable.

Tome productos ecológicos. Especialmente: huevos, quesos, carnes, cereales (arroz, trigo, espelta, kamut, avena, maíz…), pseudocereales (quinoa, trigo sarraceno, amaranto…), soja, especias, frutas del bosque, champiñón, acelgas, espinacas, y todas las verduras, hortalizas y frutas que no se elimine la piel u hojas externas. Puede tomar pescado blanco, pescado graso de pequeño tamaño y salmón fresco de Alaska. Las ca´psulas de café deben ser ecológicas y sin aluminio.

Lave bien verduras, hortalizas y frutas. Frotándolas con agua tibia, sacando siempre la piel y las hojas externas.

Tome productos almacenados en envases de vidrio. Intente evitar los alimentos y bebidas en envases de plástico y en latas.

Tome agua mineral de botellas de vidrio. Puede beber agua filtrada mediante un filtro de calidad en su domicilio y en el trabajo.

Utilice utensilios de cocina de cerámica, vidrio, barro cocido, o sartenes antiadherente seguros. Reemplace los utensilios de cocina rayados o descamados.

Coma en restaurantes de mercado. Opte preferiblemente por alimentos crudos, a la plancha y comidas recién hechas. Mejor si utilizan aceite de oliva virgen extra. Evite las comidas recalentadas y las comidas preparadas congeladas.

No utilice productos para el cuidado personal que contengan contaminantes: jabones, champús, acondicionadores, pasta de dientes, desodorantes, antitranspirantes, protectores solares, cremas, tintes, cosméticos de todo tipo… no ecológicos. Los que considere necesarios puede aplicárselos, pero deben ser ecológicos. La piel es muy permeable y todo lo que ponga sobre ella pasará a la sangre y se distribuirá por el organismo, incluidos los tóxicos que contengan.

Utilice aceite de coco virgen. Una buena opción para evitar productos para el cuidado personal es utilizar aceite de coco virgen, pudiéndose aplicar en: cara, labios, boca, cabello, partes afectadas de piel y mucosas, y en todo el cuerpo. Antes y después del afeitado, para lavarse los dientes (añadir un poco de bicarbonato), como desodorante, para masajes relajantes, como lubricante íntimo, como repelente de insectos (añadir aceite de menta y corteza de limón molida) … Presenta una acción antimicrobiana, protege de las radiaciones solares y de la oxidación, y también hidrata y mejora piel y mucosas más eficazmente que muchos cosméticos.

Respire aire lo menos contaminado posible. Este punto es el más difícil de cumplir, debido a que no siempre es posible vivir y trabajar en el lugar idóneo. Lo más importante es:

  • pasar el mayor tiempo que pueda en ambientes saludables, como el campo, la montaña y el mar,
  • realizar algunas de sus actividades físicas en aire poco contaminado y
  • tener en cuenta los contaminantes interiores: productos de limpieza, productos de oficinas, plaguicidas para insectos, incienso, velas perfumadas, quemadores de aceites, ambientadores, fragancias, emanaciones de diversos materiales y aparatos como los tóxicos que liberan muchas pinturas, barnices, aglomerados, fotocopiadoras…, gases (radón…), sistemas de ventilación…

Utilice los menos productos industrializados posibles e intente que sean siempre ecológicos, incluidos todos los productos de limpieza del hogar y el trabajo.

Protección adecuada en las profesiones que utilizan productos tóxicos y contaminantes: construcción, electricista, pintor, limpieza, peluquería, cosmética…

Evite la entrada de metales tóxicos a su cuerpo. Antes de aplicarse empastes, implantes y prótesis en su cuerpo, infórmese del contenido en metales y del riesgo de toxicidad. Si ya es portador de empastes o implantes en boca, especialmente amalgamas dentales (metálicas), acuda a un dentista holístico (o biológico) que le informe adecuadamente. Si era portador de amalgamas dentales hace años y se las extrajo, tambien debe analizar sus niveles de mercurio inorgánico en sangre total y, si es necesario, en tejidos.

Evite tatuajes y piercings.


Como eliminar y neutralizar los tóxicos del cuerpo.

Actualmente es casi imposible no entrar en contacto con tóxicos. Por tanto, es necesario que también conozca como puede ayudar a eliminarlos de su cuerpo, neutralizar su acción prooxidante y proinflamatoria, y reducir el daño que producen en tejidos, órganos y sistema inmune. Dos formas eficaces de conseguirlo son:

Tome alga Chlorella.

Si considera que recibe demasiados tóxicos, o bien, que su organismo tiene dificultad para eliminarlos, puede reducir la toxicidad tomando alga Chlorella, que es muy eficaz para detoxificar y eliminar tóxicos, incluidos los metales como el mercurio. Debe ser de fabricantes de calidad que indiquen Chlorella de “pared celular rota”, para que pueda ser digerida y absorbida en el intestino. Unos 3 gramos al día, si toma mayor cantidad debe consultar con un médico experto.

Aporte el conjunto equilibrado de micronutrientes básicos. 

La capacidad detoxificante, antioxidante y antiinflamatoria del organismo depende principalmente de sus antioxidantes endógenos, y no tanto de los antioxidantes exógenos que provienen del exterior. Es decir, depende más de los enzimas antioxidantes (superoxido dismutasa, catalasa, glutatión peroxidasa…) y de los antioxidantes no enzimáticos sintetizados en el cuerpo (glutatión, coenzima Q10, ácido lipoico, ácidos grasos activos como DHA…) que de los antioxidantes exógenos no sintetizados en el organismo y aportados con la alimentación.

De los aportados con la alimentación, dicha capacidad del organismo depende más de los que son micronutrientes básicos (vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, aminoácidos esenciales…) que de los fitoquímicos o sustancias biológicamente activas de las plantas (carotenoides, polifenoles…), aunque sean estas últimas las más populares como antioxidantes.

Por tanto, deben aportarse los micronutrientes básicos activos que el organismo a menudo no es capaz de sintetizar y que la alimentación por sí sola no puede aportar suficientemente. De estos micronutrientes depende la síntesis adecuada de antioxidantes endógenos enzimáticos y no enzimáticos imprescindibles para la capacidad detoxificante, antioxidante y antiinflamatoria del organismo, tan necesaria para eliminar los desechos y moléculas tóxicas y para evitar el exceso de inflamación persistente.

El aporte del conjunto equilibrado de los micronutrientes básicos es también la forma más eficaz de mejorar la expresión de los genes responsables de la acción detoxificante, antioxidante y antinflamatoria del organismo.


Siguiendo las pautas de alimentación básica y complementos básicos del Método Dr. Cardona, se aportan los micronutrientes que precisa el organismo para neutralizar y eliminar moléculas tóxicas. Las personas con procesos crónicos mejoran considerablemente solo con reducir su exposición a tóxicos y mejorar la capacidad detoxificante, antioxidante y antinflamatoria del organismo.

Actualmente ya es posible medir y monitorizar en clínica el estrés oxidativo (exceso de oxidación) y la capacidad antioxidante del organismo, mediante las pruebas d-ROM y PAT, lo que permite por primera vez en medicina ajustar las dosis y pautas de micronutrientes en pacientes con enfermedades persistentes.  Para más información vea el artículo del blog: medición del estrés oxidativo y enfermedad crónica.

El PDF Clasificación Funcional de los Alimentos (CFA) de este blog puede ayudarle a reducir los tóxicos y a incrementar los alimentos con fitoquímicos antioxidantes-anti inflamatorios, para ayudar a prevenir y combatir las enfermedades crónicas, incluido el cáncer.

© 2017 Dr. F. Cardona


  • El objetivo de este blog es ayudar a mejorar la evolución y calidad de vida de las personas con enfermedades persistentes, de difícil curación. Sus contenidos se basan en mi experiencia clínica durante 40 años de práctica médica y las investigaciones de estudios publicados que he realizado junto con otros expertos.