¿Cómo influyen los alimentos en nuestra salud?

La alimentación de una persona tiene un papel primordial en la manifestación y evolución de los procesos patológicos que padece: obesidad, hipertensión, dislipemia, hiperglucemia, hiperuricemia, diabetes, síndrome metabólico… y enfermedades cardiacas, respiratorias, digestivas, hepáticas, renales, reumáticas, neurológicas, oculares, psíquicas, endocrinas, vasculares, cutáneas, alérgicas, infeccionas, degenerativas, autoinmunes, oncológicas (cáncer)…

Los alimentos pueden ser desencadenantes de enfermedad, pero también son una pieza clave para mejorar su evolución y conseguir su remisión.

La aparición de un proceso patológico depende principalmente de:

  • la predisposición genética que tenga la persona a padecerlo y
  • su ingesta de alimentos, micronutrientes y tóxicos.

Es decir, depende de unos genes responsables y de lo que coma. Y los micronutrientes y las moléculas tóxicas que ingiera inciden especialmente en cómo se expresan o “se ponen en marcha” dichos genes responsables. Los alimentos y sus cocinados son fundamentales no solo para evitar enfermedades sino también para revertirlas.

Pautas básicas de alimentación para mejorar sus procesos patológicos

Si usted padece un trastorno o enfermedad persistentes, mejorará su calidad de vida y la evolución de su proceso patológico tan solo con eliminar los principales detonantes de enfermedad y equilibrar los micronutrientes básicos:

  1. Elimine moléculas tóxicas: alimentos procesados e industrializados, precocinados, cocción a temperatura elevada (fritos, horno, oscurecidos…), algunos alimentos no ecológicos, bebidas con alcohol (cerveza, vino, destilados …)
  2. Elimine leche de vaca, trigo y soja: lácteos de vaca (leche, yogur, queso…), postres lácteos, cereales para desayuno, pan, pasta, sucedáneos de soja…
  3. Tome poca glucosa y fructosa: alimentos y bebidas con sabor dulce.
  4. Tome muy poca sal: alimentos salados.
  5. Base su alimentación en alimentos con fitoquímicos y proteínas vegetales, junto a cantidades equilibradas de alimentos con omega 6, 3 y 9: verduras, hortalizas, frutas, setas, legumbres, quinoa, trigo sarraceno, frutos secos crudos, semillas de chía recién molidas, huevos ecológicos…
  6. Tome diariamente muchos alimentos crudos (o poco hechos) y cocine poco los alimentos: al vapor, a la plancha y en cazuela a fuego lento. Tomar alimentos crudos o semicrudos incrementa el aporte de micronutrientes básicos, pero además, es la única forma de poder aportar la suficiente cantidad y variedad de enzimas, evitando el agotamiento de la producción propia de enzimas digestivas y metabólicas en las personas con procesos patológicos. Enzimas imprescindibles para realizar todas sus funciones celulares, además de ser necesarias para que cada micronutrinete pueda realizar su función.

Alimentos favorables

  • Los alimentos con fitoquímicos (sustancias biológicamente activas de las plantas) son muy favorables: verduras, hortalizas, frutas, brotes verdes de semillas germinadas, setas, hongos…
  • Los alimentos con proteínas vegetales son muy favorables: legumbres, pseudocereales: quinoa, amaranto, trigo sarraceno…
  • Los alimentos con grasas saturadas de cadena media son muy favorables: aceite de coco virgen…
  • Los alimentos con grasas omega 9 son favorables si se toman moderadamente: aceite de oliva virgen extra, aguacate…

Alimentos desfavorables

  • Los alimentos con carbohidratos en exceso son desfavorables, tanto si son con azúcares como con almidón, aunque son mucho más desfavorables los procesados o refinados (blancos): bollería, pastelería, galletas, panes industrializados, cereales para desayuno…
  • Los alimentos con grasas omega 6 en exceso son desfavorables: aceite de girasol, margarinas, alimentos procesados, soja, frutos secos y semillas… Sin embargo, son favorables si se equilibran con grasas omega 3: frutos secos crudos (omega 6) y semillas de chía (omega 3), semillas de sésamo crudas (omega 6) y semillas de chía (omega 3), semillas de cáñamo (omega 6 y omega 3) …
  • Los alimentos con proteínas animales y grasas saturadas son desfavorables si contienen tóxicos y grasas omega 6, y no contienen grasas omega 3: huevos no ecológicos, pescado graso de gran tamaño, embutidos y carnes no ecológicas… Sin embargo, no son desfavorables si no contienen tóxicos y contienen grasas omega 6 y omega 3 en equilibrio; huevos ecológicos, pescado salvaje fresco de pequeño tamaño, carne ecológica…
  • Los alimentos cocinados a temperatura elevada elimina sus enzimas, reduce el contenido de micronutrientes básicos y aumenta el contenido de tóxicos. La cocción de los alimentos afecta a sus micronutrientes (vitaminas, minerales, ácidos grasos omega 3 y 6, aminoácidos…), pero todavia afecta más a sus enzimas ya que se destruyen a 50º C, y también se destruyen en cualquier procesado o envasado, congelado y al meterlos en el microondas.

Descubra la Clasificación Funcional de los Alimentos (CFA) y cómo puede usarlos como herramienta terapéutica

Para ayudarle a conocer los alimentos y a utilizarlos como una herramienta terapéutica he ideado la Clasificación Funcional de los Alimentos CFA que le permite obtener fácilmente la información más útil de cada alimento:

  • Tipo al que pertenece: verdura, fruta, legumbre, lácteo, carne, marisco…
  • Contenido en los nutrientes principales. Si el alimento contiene de forma significativa: carbohidratos azúcares, carbohidratos almidón, proteínas vegetales, proteínas animales, grasas omega 9, grasas omega 6, grasas omega 3, grasas saturadas (palmítico), grasas saturadas de cadena media (láurico) y fitoquímicos antioxidantes-antinflamatorios.
  • Detonantes. Contenido en los principales detonantes de trastornos y enfermedades. Si el alimento frecuentemente contiene cantidades significativas o puede incrementar significativamente los niveles en sangre de: glucosa, insulina, fructosa, gluten, lactosa, sal y moléculas tóxicas.

© 2017 Dr. F. Cardona


PARA DESCARGAR EL PDF CON LA CLASIFICACION FUNCIONAL DE ALIMENTOS (CFA)
HAGA CLIC AQUÍ


  • El objetivo de este blog es ayudar a mejorar la evolución y calidad de vida de las personas con enfermedades persistentes, de difícil curación. Sus contenidos se basan en mi experiencia clínica durante 40 años de práctica médica y las investigaciones de estudios publicados que he realizado junto con otros expertos.