Un exceso de hidratos de carbono contribuye a la enfermedad crónica.

Los hidratos de carbono (pan, pasta, patatas, frutas, miel…) son parte de la base de la pirámide alimenticia tal y como dicen los organismos y agencias dedicadas a la salud pública y la nutrición. Los hidratos de carbono son el combustible para nuestro organismo. Pero no todos los hidratos de carbono son iguales, ya que algunos se absorben rápidamente y otros, de forma más lenta. El exceso de hidratos que nuestro cuerpo no quema y no utiliza para la creación de nuevas células o tejidos, no se elimina, sino que se almacena en forma de grasa (en el abdomen, caderas, muslos…), que contribuirá a un exceso de peso, un estado inflamatorio de bajo grado y una mayor prevalencia de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, dislipemias u obesidad.

La glucosa se asocia al cáncer.

Se ha comprobado que factores relacionados con los hidratos de carbono y el metabolismo de la glucosa, como su contribución energética, el índice glucémico y la carga glucémica de los alimentos ingeridos, así como la insulinemia (tanto en ayunas como tras una sobrecarga oral con glucosa), pueden estar asociados al riesgo de desarrollar muchos tipos de cáncer. 1

Las células tumorales consumen glucosa con avidez.

En general, las células de un tejido normal adulto, en presencia suficiente de oxígeno, completarán la oxidación de casi todo el carbono de la glucosa ingerida hasta CO2, que será eliminado del organismo como un producto de desecho a través de la respiración. Un tumor en crecimiento necesita nutrientes en abundancia para proporcionar los componentes básicos para fabricar nuevas estructuras. En consecuencia, la mayoría de los tumores tiene un metabolismo más parecido al de un embrión en crecimiento que al de un tejido normal adulto. Las células tumorales consumen glucosa con avidez, importándola de la sangre a un ritmo que puede ser hasta 100 veces superior que el de las células vecinas normales. Además, sólo una pequeña fracción de esta glucosa importada se utiliza para producir ATP (la molécula energética del organismo) mediante un proceso que se llama fosforilación oxidativa. En su lugar, se produce una gran cantidad de lactato y la mayoría de los átomos de carbono restantes derivados de la glucosa se utilizarán como materia prima para la síntesis de las proteínas, ácidos nucleicos y lípidos necesarios para el crecimiento tumoral (ver Figura 1).

El consumo excesivo de glucosa, fructosa, sacarosa… aumenta la proliferación celular.

Se conoce que esta tendencia de las células tumorales a disminuir la fosforilación oxidativa, incluso cuando el oxígeno es abundante, a la vez que captan grandes cantidades de glucosa, promueve el crecimiento de las células cancerosas y se denomina efecto Warburg– ya que fue Otto Warburg el primero en observar ese fenómeno a principios del siglo veinte. Esta captación anormalmente elevada de glucosa, es lo que permite obtener imágenes de forma selectiva de los tumores en los escáneres de todo el cuerpo (PET o Tomografía por Emisión de Positrones), lo que proporciona una manera de monitorizar la progresión del cáncer y la respuesta a los tratamientos.

Por ello, un consumo excesivo de azúcar, especialmente como mono y disacáridos en forma libre como glucosa, fructosa, sacarosa y su forma de presentarse en los alimentos como jarabe de glucosa, jarabe de maíz, jarabe de arroz, melazas, dextrosa, etc.…, aumenta la proliferación celular.

Figura 1.- El efecto Warbug en las células tumorales es el reflejo del cambio espectacular en la captación de glucosa y el metabolismo de los azúcares.

Normalmente, en las células cuando no se reproducen y proliferan, queman prácticamente a su totalidad el azúcar que captan de la sangre para generar ATP (energía) mediante la fosforilación oxidativa que tiene lugar en un orgánulo de la célula que se llama mitocondria. Las células tumorales, por el contrario, producen abundante lactato aun en presencia de oxígeno. Este hecho es el resultado de la elevada tasa de captación de la glucosa.

Las dietas muy bajas en hidratos de carbono pueden tener un efecto antitumoral.

En contraposición a las dietas altas en hidratos de carbono y en especial los azúcares, se ha comprobado que las dietas que son bajas en hidratos de carbono o dietas cetogénicas, pueden tener un efecto antitumoral, y parecen ser eficaces a la hora de reducir el tamaño del tumor y evitar la pérdida de masa muscular asociada a la enfermedad 2,3.

La menor disponibilidad de la glucosa, hace inhibir el crecimiento del tumor. Teniendo en cuenta el alto metabolismo que caracteriza a las células tumorales, con la consiguiente demanda de oxígeno y energía, una inhibición de la angiogénesis (vasos sanguíneos nuevos que el tumor forma para poder crecer) y una limitación del aporte energético de la glucosa, podrían suponer una limitación importante en su crecimiento4. Los niveles elevados de glucosa también aumentan la capacidad de adhesión e invasión de las células tumorales5. Por ello, las dietas bajas en hidratos de carbono, y en concreto en azúcares, son muy importantes para detener el ciclo celular y la penetración tumoral.

El PDF Clasificación Funcional de los Alimentos (CFA) de este blog permite conocer de cada alimento su relación con: carbohidratos azúcares, carbohidratos almidón, proteínas vegetales, proteínas animales, grasas omega 3, omega 6 y omega 9, grasas saturadas, fitoquímicos, glucosa, insulina, fructosa, lactosa, gluten, sal y tóxicos.

El artículo del blog “Glucosa, insulina y enfermedad crónica”  puede ayudarle a conocer y controlar mejor los riesgos de la glucosa e insulina elevadas:

Glucosa, insulina y enfermedad crónica

BIBLIOGRAFÍA

1.- Pérez-Guisado, J. Hidratos de carbono, metabolismo de la glucosa y cáncer. Endocrinol Nutr. 2006;53(4):252-5

2.- Nebeling LC, Lerner E. Implementing a ketogenic diet based on medium-chain triglyceride oil in pediatric patients with cancer. J Am Diet Assoc. 1995;95:693-7.

3.- Nebeling LC, Miraldi F, Shurin SB, Lerner E. Effects of a ketogenic diet on tumor metabolism and nutritional status in pediatric oncology patients: two case reports. J Am Coll Nutr. 1995;14:202-

4.- Mukherjee P, El Abbadi MM, Kasperzyk JL, Ranes MK, Seyfried TN. Dietary restriction reduces angiogenesis and growth in an orthotopic mouse brain tumour model. Br J Cancer. 2002; 86:1615-21.

5.- Han J, Zhang L, Guo H, Wysham WZ, Roque DR, Willson AK, Sheng X, Zhou C, Bae-Jump VL. Glucose promotes cell proliferation, glucose uptake and invasion in  endometrial cancer cells via AMPK/mTOR/S6 and MAPK signaling. Gynecol Oncol. 2015 Sep;138(3):668-75..